Truvada como PrEP es generalmente seguro y bien tolerado. La mayoría de las personas que usan la PrEP reportan no experimentar efectos secundarios, pero se reportaron algunos efectos secundarios en los estudios clínicos. Los participantes del estudio iPrEx reportaron efectos secundarios que se encuadran en cuatro categorías principales (aquí ordenadas de más a menos comunes):

  1. Náusea: El 9% de quienes recibieron Truvada reportaron náuseas en el primer mes, en comparación con el 5% de los que recibieron placebo. Después del primer mes, no hubo diferencia en las tasas reportadas de náuseas entre los que recibieron Truvada y quienes recibieron placebo.
  2. Dolores de cabeza: El  4.5% de las personas que recibieron Truvada reportaron dolores de cabeza, en comparación con el 3.3% de quienes recibieron placebo.
  3. Pérdida de peso: El 2.2% de las personas que recibieron Truvada reportaron una pérdida de peso no intencional del 5%, en comparación con el 1.1% de los que recibieron placebo.
  4. Pequeños aumentos de la creatinina sérica: se sabe que Truvada causa pequeños aumentos en la creatinina sérica, una molécula de ocurrencia natural que es filtrada en los riñones. En este estudio, el 0.3% de quienes recibieron Truvada experimentaron aumentos moderados en la creatinina sérica que persistieron hasta el siguiente análisis. Los niveles de creatinina volvieron a bajar una vez que estos participantes abandonaron la PrEP. Cuatro de los cinco participantes retomaron la PrEP sin que volviera a aumentarles el nivel de creatinina. Los investigadores monitorearon la función renal durante la duración del estudio y no encontraron problemas serios.

Para la mayoría de las personas, estos efectos secundarios desaparecieron por si solos después de las primeras semanas de tomar Truvada, o cuando se suspendieron los medicamentos.